martes, 31 de marzo de 2009

Comentarios a Yo parí a Juan Carlos Aragón (II)

Después de mis cortas vacaciones vacaciones, que no lo fueron porque el tío estuvo ahí actualizando algo de vital importancia para el carnaval próximo, volvemos por los derroteros que hace dos semanas empezamos porque, también lo pienso, son de interés general esta serie de artículo que Juan Carlos escribió durante el concurso (si los queréis completos: mr_bermauntier@hotmail.com).
Y de importancia también son las cosas que se cuentan en la segunda parte (que yo dividí, claro) de este post porque Juan Carlos comienza aquí a vivir sus años de esplendor, de odios, de venganzas, de matrimonios, de separaciones… Es el Juan Carlos de principios de siglo, el chirigotero y comparsista.

Artículo 8- Y menos trabajo… y más carnaval: Juan Carlos habla de su experiencia con los Yesterdays. Era el tipo de mi vida, y no lo hice con más cariño porque no pude dice un Juan Carlos al que se nota que le gusta mucho esta chirigota, fue su primer éxito aunque no todo fue un camino de rosas: Pero el problema era que, cuando la gente venía a escucharnos, no se reía ni aunque le hiciéramos cosquillas: simplemente nos miraban como si fuéramos doce huevos pasados por agua. Menos mal que la última semana, se produjo un monumental giro de tuerca. Y con sólo dos ensayos generales que dimos, pasamos de villanos a héroes y empezamos a prometérnoslas felices, muy felices. Pero la cosa parecía que se veía venir. Su sensaciones pos-actuación del la final: Eran las 7 de la mañana cuando abandonamos el Teatro y nos fuimos a la Peña Celestino Mutis a escuchar el veredicto del jurado. Un poco antes, hasta Don Enrique Villegas, pregonero de aquel año, se acercó a la Peña para felicitarme. Por venir de quien venía, fue un gran honor. Y cuando el jurado nos proclamó vencedores, simplemente echamos a volar. Y, como no podía ser de otra manera: Ese año también fue el primero en el que respeté y compartí la decisión del jurado, aunque me consta que alguno de sus miembros nos dio el premio sólo por no enfrentarse con el público. Sería por lo del "güen rollo, colega…".

Artículo 9- Ni esto es flamenkito ni esto es ná: Sabía que, hiciera lo que hiciera, no competiría con las chirigotas de ese año, sino con los Yesterday. Esto es injusto y absurdo, pero cuando se gana un primer premio así siempre sucede. Y tiene razón, la verdad es que es absurdo pero es muy carnavalera también. Y esto es uno de los chismes que a mí me sorprendió pero que, como lo cuenta, puede tener toda la lógica del mundo, atentos: Era la campaña electoral de las Generales y Autonómicas del 2000. La última función de semifinales -en las que nos tocó actuar- coincidió con la víspera del día de Andalucía, por lo que, para los políticos, asistir esa noche al Teatro era una necesidad electoral. De hecho, los palcos estaban empetaos de soplagaitas de todos los partidos. Sólo faltó… la Teo. Y a su candidatura a la presidencia de la Junta en posible detrimento de la alcaldía que ostentaba, fue dedicado el segundo pasodoble. Y el pasodoble formó un señor revuelo. Contábamos claramente con el pase a la final. La Milagrosa de Martínez Ares, también. Y prefirió dejar su también duro pasodoble a la alcaldesa para cantarlo en la final. Flamenkito pasó y La Milagrosa se quedó fuera […] resultó que Flamenkito fue séptima durante todo el concurso, y el último día se metió en la final a lo justo. Y en la final, cantando peor imposible, escaló dos puestos más (no nos sabíamos ni las letras). Luego, alguien próximo al poder nos chivateó que la consigna era la siguiente: si Flamenkito o la Milagrosa guardan el pasodoble de la alcalda para la final, no pasan, que la final la ve todo el mundo y estamos en plena campaña. Nunca sabré si esto fue real o fue el rumor de un hijoputa malhablao. Pero, lo de Flamenkito y la Milagrosa, ¿no parece toda una obra de ingeniería política? Aunque él reconoce que continúa pensando que no, que eso no fue así. Bueno, es chismología.
Y aquí llega otra bomba: Una tarde recibí una llamada de un miembro de La Milagrosa, comunicándome el divorcio del grupo con Antonio, y ofreciéndome la autoría de la comparsa para el año siguiente. Por una parte, me resultó incómodo; por la otra, muy tentador […] Cuando finalmente dije que sí, efectivamente, se encendieron los celos de mi chirigota y mi relación con Antonio empezó a rolar a mal y a cada vez peor. Pero os adelanto que mi chirigota era mi esposa fiel, y la comparsa mi amante. Compartirlas era jugar con fuego, y a mí siempre me había gustado jugar con fuego. Y el que juega con fuego se quema…Es decir, que él sabía donde se metía pero era consciente y, en parte, partícipe. Bueno, no le salió mal la jugada en tres años. Después, efectivamente se quemó.

Artículo 10- Como te coja en mi barrio: Y aquí llegan los celos, los primeros celos entre, como él mismo dice en el artículo anterior, esposa y amante: Los dos grandes problemas que teníamos ese año eran, por un lado, que yo, al no tener ya dedicación exclusiva con la chirigota, me sentía con menos potestad para imponer mis criterios, aunque los tuviese muy claros; por otro, Javi estaba nervioso porque temía que, el posible éxito de la comparsa, dejara a la chirigota en un segundo plano para los aficionados. Y no andaba muy descaminado. La comparsa había levantado más morbo y expectación. Y a veces notaba que, mi amigo Bohórquez, no sabía bien lo que quería (de hecho, el cuplé de 'Los Condenaos' es el que Javi rechazó para 'Los Panteras').
Explica la filosofía del tipo: el tipo era muy agradecido, para escribir también me permitía muchas licencias: al ir de macarra, podía arremeter a mi forma y manera contra todos los estamentos y escalafones sociales que están desde la mitad hacia arriba. Finalmente, cuenta una anécdota relacionada con las bebidas alcohólicas (que tienen poco interés en lo carnavalesco) de lo mal que lo pasó cuando, después de no parar de beber durante la actuación de Los Pateras donde, recordarán, iba de figurante tuvo que subirse al patíbulo con Los Condenaos… y con un gran morasso.

Artículo 11- La condena de ser comparsista: Así describe su relación con el grupo de Zubiela: Ellos acabaron mal con su antiguo marido -17 años de matrimonio desgastan mucho-; y yo era un niño con zapatos nuevos. Reconoce que lo único que me costó fue que vieran el estribillo, que fue el que quedó al final. Y más chismología: Una vez dejamos entrar a las novias de algunos componentes de la competencia y, con grabadoras ocultas, nos piratearon el ensayo. Mu bonito, sí señor: primer encontronazo con Antonio (aunque no digo, ni mucho menos, que él tuviera la culpa). Fue la primera vez que empecé a darme cuenta que me había metido en medio de un fuego cruzado.

Artículo 12- P.I.C.H.A es de Cádiz: comienza contando los cambios de grupo, poco significativos a mi entender, y la ilusión que tenía puesta en el tipo, también la forma de hacerlo ver claro a la gente… Pero también cuenta esto: Y una de las grandes facturas que le pagó mi chirigota a la comparsa, fue, precisamente, el debut en la preselección de aquel año. Hacía unos días que había sucedido lo del cuplecito de los cojones y su consiguiente follón y resaca. Continúa: Así, cuando se abrieron las cortinas, y tras la interpretación de la presentación y los dos pasodobles, padecimos la reacción más fría y distante que habíamos recibido en todos nuestros años de chirigota. No había indiferencia, pues tal frialdad era intencionada. El público es muy dueño de reaccionar como quiera. Pero lo que me dolía era que le estuviese haciendo pagar a 12 inocentes lo que yo había escrito para otros 15 (que, por cierto, en su momento, también se llevaron uno de los abucheos más largos de la historia del concurso).
La resolución final fue: Este quinto premio, sumado al primero que obtuvo la comparsa, fue el detonante definitivo para que mi chirigota me planteara que, si yo seguía escribiéndole a la comparsa, ellos no salían conmigo: estaban un poco hastalosgüevos de ser segundones para, además, tener que pagar facturas que no eran suyas. Él, lógicamente, comprende al grupo y no puede hacer nada por retenerlos (creo que tampoco tenía demasiado interés por mucho que le doliese).

Artículo 13- Volver al paraíso: No sé cómo mi grupo, que ni mucho menos compartía esas inquietudes conmigo -era gente más elemental-, aceptó dicho repertorio (aunque me consta que, a veces, algunos no sabían ni lo que estaban cantando; normal por otra parte, ya que yo muchas veces tampoco sabía ni lo que estaba escribiendo… pero sonaba de puta madre). Y vuelven los chismes: Y las cosas empezaron a complicarse cuando se enteraron que Antonio le había hecho un pasodoble al recién fallecido Piru, nombrándolos a todos ellos. La indignación es gratuita y cada cual tiene derecho a molestarse. De hecho, hay quienes se molestan porque los nombran, pero si no los nombran se molestan más. Se acordó en responder a esa letra de Antonio con otra que, finalmente, fue el famosito cuplé. Y para colmo, el sorteo nos emparejó en el debut de preliminares, con lo cual, el morbo estaba servido […]. Me avergoncé de ser carnavalero, tanto por haber entrado al trapo de una guerra que no era mía, como por la reacción del público. Salimos escoltados por 20 policías (ni que fuésemos Obama). Portada en todos los periódicos. Noticia en todos los telediarios. Es cierto que a mí me va la marcha, pero no esa, precisamente. Pedí disculpas a Antonio en público y en privado varias veces (no sirvió pa ná). No pretendía hacer daño, pero por lo visto debí hacerlo, y mucho… Hay gente tan soberbia que está por encima del bien y del mal, y nunca se arrepiente de lo que hace. Yo no soy de esos. Y concluye de manera tremenda con una frase del propio Martínez Ares (el que era antes de matarse, vamos): Comencé a sentirme utilizado y a recordar una frase que me dijo Antonio cuando yo le comuniqué que iba a aceptar la oferta de su antiguo grupo: -"se van contigo porque quieren hacerme sangre en el ano"-. Dice que ese momento fue el principio de una serie de recelos y de sentirse utilizado, de la gran hecatombe que terminaría al año siguiente con el fugacísimo noviazgo Zubiela- Aragón.

Artículo 14- Mi piel es mi tierra: confieso que yo ya no tenía las ganas ni la ilusión de cuando empecé con ellos, así comienza este capítulo de la vida carnavalesca de Juan Carlos y ya es duro, ¿eh? Y los primeros rifirrafes comienzan: Y, sinceramente, creo que unos cuantos nunca llegaron a ver dicho tipo. Más aún, conociendo el pasodoble desde el mes de junio y llevando más de un mes de ensayo, quisieron que les trajera otro pasodoble. Me resultó extraño y caprichoso (después supe el motivo). Y yo, un poco calzonazos, empecé a hacer otro. Menos mal que al final se quedó el original que, aunque no era un pasodoble -era una canción adaptada-, era de las mejores melodías que había traído a la comparsa.
Después de contar unos nervios del director a causa de diferentes cosas dice lo siguiente sobre el premio: Lo extraño es que cuando publicaron las puntuaciones del jurado oficial, resultó que habíamos ido primeros durante todo el concurso, y que entramos en la final como primeros. Y, paradójicamente, en la final, que fue el día que mejor se cantó, nos hundimos desde el primer puesto hasta el cuarto.
Continúa explicando su ruptura con la comparsa: Y una mañana de primavera, recibí una llamada de mi amigo Javi Bohórquez que me cogió en mal momento (o bueno, según se mire), proponiéndome lo que yo propuse un año antes: recuperar a parte del grupo de la chirigota para sacar una comparsa. Y remata: Pero como Cádiz es mu chico, se enteraron del proyecto por una boca que no fue la mía. Me faltaba poco para tomar la decisión, y la violenta decisión de parte del grupo me la puso en bandeja: prefiero quedarme en la calle con mi gente que ganar diez primeros premios más con vosotros […] Lo gracioso fue que, al año siguiente, con mi gente… me quedé en la calle.


Y nada más hasta el jueves, sí, han leído bien el jueves donde volveré para rematar ya de una vez el Yo parí a Juan Carlos Aragón. Así que no sean muy díscolos y pasen por aquí, que no cuesta tanto.

1 comentario:

John Babaluba dijo...

Hola,

Yo tambien me lei todos los articulos de Juan Carlos a través de la web del Diario de Cadiz y me parecio una buena estrategia del periodico para vender ejemplares... Buscando el pique y el morbo entre los aficionados de Martinez Ares y de Aragón por aquello del titulo de la serie... Los articulos son interesantes pero tengo que decir que este hombre no me convence para nada y me ha decepcionado... Pensaba que era un tio más integro y asumiria su parte de culpa en los fracasos de sus agrupaciones, pero resulta que se ha dedicado a pasar la responsabilidad a otros... Muy mal Aragón, no se puede ir por ahi criticando a diestro y siniestro y el es el primero que no predica con el ejemplo...

Ahi queda eso!