sábado, 3 de octubre de 2015

¿Y si se descubre?

Hay un problema importante en esto del Carnaval 2.0 y es que no somos capaces de guardar secretos. Parece que quien sepa de qué va un autor u otro tiene como más categoría en su grupo de amigos, en el foro de turno, y da igual que se lleve trabajando en esa idea meses y meses.

A los componentes, está claro, se les suele ir la lengua bastante con este tema y, por ejemplo, ya están diciendo que la idea de Martínez Ares es pregonada por las calles de Cádiz pues es de conocimiento popular cómo enfocará su idea. ¿Cómo puede ocurrir eso? Fulanito, en una reunión, en una conversación en la calle, en una tajá potente, se le escapa la lengua. En total confianza, le dices de qué va tu comparsa, tu chirigota o tu romancero este año. Aquel recibe la información y, en una situación similar, con la misma confianza, se lo cuenta a un tercero y a un cuarto y entonces ustedes se imaginan las ramificaciones sociales hasta dónde pueden llegar. Pues que a lo mejor llega alguno y lo pone en un foro o en un blog y no hay pocos.
La culpa de que esto ocurra es del que, naturalmente, traiciona el secreto sumarísmo que es hoy un tipo de Carnaval. También es verdad que un autor no ficha para su grupo a alguien con un contrato (¿ocurrirá alguna vez?) en el que se estipule que el tipo no puede saberse en público hasta el ensayo general o hasta el teatro... Pero si te han dado esa confianza, no la cagues de una manera más tonta. Si un autor le dice a un amigo suyo: Oye, vamos de esto. Pues perfecto, la idea es suya. Hay quince tíos trabajando en ella pero él la firma y puede hacer lo que quiera. Un componente, lo siento, es un subordinado que debe respeto al autor. Por eso me sorprende que no se respete esa parcela que no le pertenece.

Pero hay más formas de reventar un tipo, un pasodoble o lo que sea. Sabemos de algún que otro componente que tenía por costumbre, hace algunos años, de pasearse por las puertas de los locales de ensayo de las agrupaciones rivales para ver qué podía pillar. Luego iba a su director y le contaba lo que había cogido al vuelo. Lo pillaron a los años. Soasión de Directores dedicó un pasodoble a este tema que también es peliagudo:


Aunque ellos van más allá y cuentan diversas putadas que, con la rivalidad que hay hoy día, no me extrañaría que se hicieran, reflejan lo que acabo de decir. Es de ser muy friki pasearse para ver si se escucha algo, ¿no?

¿Y si me invitas a un ensayo y te grabo? Eso es lo que pasó con La banda del Capitán Veneno: un cabrón se va a un ensayo y con total confianza graba un pasodoble que se va pasando y hasta se cuelga en Internet. Hay que tener poca vergüenza:



Es que, de verdad, lo que podemos llegar a hacer por esta pasión es terrible.
Solo quería expresar hoy mi opinión al respecto: a todo el mundo nos gusta elucubrar cuando vemos el nombre de tal grupo o del otro, muchas veces damos en la tecla, otras tantas no. Pero debemos tomarnos esto con más calma y, sobre todo, respetar el trabajo de un autor que lo va a dar todo para que la agrupación vaya en condiciones.