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jueves, 12 de diciembre de 2024

Amanece el COAC 2025: Entrevistas preCOAC

Para nuestro post de este jueves, hemos decidido añadirles por aquí algunas de las entrevistan que se están publicando por las redes sociales porque, a veces, se comentan novedades o se dan opiniones que nos tienen que hacer estar todavía más pendientes del COAC que vendrá. Así es que aquí hemos seleccionado algunas de ellas para su disfrute, y quién sabe si análisis, por parte de ustedes, carnavaleras y carnavaleros. 

1. De su regreso, para mí uno de los más esperados, y de cómo ve el concurso, especialmente en lo que se refiere al humor. Interesantes reflexiones las que nos plantea el Yuyu, luego ya se puede estar de acuerdo o no. 

2. Y lo que iba a ser un regreso, con bombazo incluido en un proyecto de comparsa que no salió con el grupo de Tino, Taleguillas y su hermano, además de algunas cuestiones que a toda persona aficionada interesa. 


3. Otro regreso a la modalidad de chirigotas es la de Kike Remolino, que también nos gusta muchísimo, y aquí habla de cómo se ha fraguado el proyecto, por qué descansó, qué le ha hecho volver a esta modalidad... En definitiva, pensamientos de un carnavalero de pro. 


4. Nuestra ración semanal bienvenidesca no podía faltar, en este caso con la entrevista al siempre sencillo y humilde Dani Obregón, una de las voces más importantes del Carnaval, que con su dulzura y timbre ha conseguido embelesar a cientos. Pero no es solo cómo canta si no cómo explica sus sensaciones y sus sentimientos, cómo demuestra que es un hombre más, alguien de a pie que no se cree más que nadie. 


5. Tampoco nos podía faltar la entrevista anual al Bizcocho en el que le preguntan qué tal por el COAC el año anterior. A mí me suena a discurso aprendido, pero está bien que lo mantenga. Por lo demás, da algunas pistas de su agrupación para el concurso que viene. No se la pierdan, que esta es la última y nos vamos hasta la semana que viene. 

jueves, 5 de diciembre de 2024

Amanece el COAC 2025: El regreso de Jesús

El pasado 31 de octubre, Jesús Bienvenido Saucedo compartió un tuit que puso bocabajo el tablero del próximo COAC. Regresa al Falla uno de los autores más genuinos de la ciudad gaditana y que en estos 17 años ha evolucionado y refinado el estilo de la comparsa, ese que tanto hemos echado de menos y al que dedicamos la entrada de hoy para intentar descubrir en qué momento creativo llega al Concurso de 2025. ¡Al lío del Monte Pío!

El hijo de la alegría aterrizó en 2008 con una comparsa distinta por su desparpajo y buen humor, heredera no sólo de la etapa en la comparsa de Tino Tovar, de la que Jesús fue componente, sino de los años previos como autor de chirigotas callejeras. En 2006, Bievenido firma Los Pajarosspino -en la que el propio Tino fue componente- y Los encantadores en 2007:

Los mendas lerendas supuso el estreno del autor en el Falla y el regreso a las tablas de muchos de los miembros que años antes habían formado casi en su totalidad la agrupación de Tino Tovar. El repertorio destacó por su frescura y alegría, además de tener en muchos tramos del repertorio un tono reivindicativo y satirón a partes iguales que caló desde el primer pase en el público. Pueden comprobarlo en la sesión de Preliminares de aquel lejano 2008, en el que fase a fase fueron progresando hasta pisar su primera Final:

La gente estaba loca con la llegada de esta nueva comparsa, cuya juventud se tradujo en una puesta en escena moderna, influida por muchas de las tendencias de aquel momento, su actitud dinámica a la hora de interpretar, y la incorporación de una instrumentación diferencial, que en muchos casos estaba hecha por los propios componentes de la agrupación. En 2009, Los trasnochadores tenían el primero del público pero no se hicieron con el del jurado, que decidió conceder dicho premio a la rotunda La madre que me parió de Antonio Martín. ¡Igualmente, ellos se fueron haciendo la conga por el patio de butacas!

Parece mentira, pero esta dinámica continuó en 2010, donde fue inevitable que Los Santos ganara el mayor galardón de la categoría. Todas las virtudes del Jesús Bienvenido de aquel momento como autor y músico se volcaron en un tipo perfecto para su pluma, una idea llevada al local como en otras ocasiones por Dani Obregón. No se lo digo yo, se lo dice el público que explotó tras aquel rápido y eficaz segundo cuplé de la Gran Final.

La comparsa Los Currelantes comenzó a poner sobre los versos la faceta más reivindicativa e implicada de Bienvenido, y a su vez detuvo la andadura de la agrupación en el Concurso, pese a pisar la final en 2011 por cuarto año consecutivo. ¿Descansaron al año siguiente? Bueno, digamos que no fueron capaces...

En 2013 y 2015 el autor se acomoda en su sello propio con Los del piso de abajo y Los imprescindibles, pero no logra pisar la Final en ninguna de las ocasiones. En el caso de su versión del Quijote, aún siendo una gran comparsa, evidencia que la fórmula empieza a necesitar un refresco. Y este llega con La comunidad, con una propuesta que quería volver a los orígenes en 2016, algo más oscura (no sólo en su puesta en escena) y con cambios sustanciales en la agrupación que, sin embargo, no sirvió para hacerles pisar nuevamente las tablas en la cuarta y última fase del Concurso.

La maestría con que Jesús Bienvenido sabe combinar la lucha y la alegría, la denuncia y la dulzura dieron forma en 2017 a Los irracionales, un primer premio que sustenta su éxito en un repertorio comprometido, enfocado en la denuncia del trato irresponsable que los humanos damos al planeta (más sobrio en las partes fijas que las que componía en sus orígenes), un conjunto impecable en la interpretación y un tipo que ya es historia de la artesanía carnavalesca.

Y tras aquel primero, el portazo que terminó la (nada) mediocre función que cantara La Comunidad dejó al COAC sin sus letras. 

Jesús se retiró del Concurso y comenzó en 2020 una trayectoria musical en solitario como tantos otros autores, pero a diferencia de muchos de ellos lo hizo, como bien explicaba él mismo, desde el propio Carnaval: "El formato de El Balsero está pensado porque creo que el Carnaval tiene una dimensión tan enorme y abarca tantas cosas, que es una pena que nos quedemos solamente en lo que solemos hacer normalmente". Aquí una muestra de una obra deliciosa, de nuevo partiendo de la importante idea de concienciar sobre el cambio climático (la cual pude disfrutar en primera persona) donde efectivamente su forma de hacer comparsa lo impregna todo.


Dos años después llegó El Rámper, el siguiente paso de esta nueva etapa, que apunta en esta ocasión a la represión que la dictadura franquista ejerció sobre quienes sustentaron la murga y el coro gaditano tras el golpe de estado y la posterior guerra.

Viendo lo que ha sido capaz de transmitir sobre las tablas en solitario en estos últimos cuatro años, no es extraño que Las Ratas, la nueva comparsa de Jesús Bienvenido, la compongan sólo 10 componentes como ya les contó mi compañero Bermauntier hace un mes. En el Haciendo Tipo del 26 de noviembre tenemos las reflexiones más frescas y recientes sobre su regreso a las tablas del Gran Teatro Falla:


La madurez del autor ha hecho que la picardía de paso al compromiso más puro, donde sus reflexiones sobre el futuro y el pasado convergen en la búsqueda de un presente mejor, más justo y honesto. Justo cuando más se necesita. Que llegue ya el 29 de enero.

jueves, 10 de octubre de 2024

Amanece el COAC 2025: vientos de racha informativa

Aquí volvemos puntuales a la cita informativa que cada semana estamos cumpliendo a rajatabla, por más que algunas veces parezca que no... ¡Pero sí! Y hoy, para colmo, les traemos muchas cositas buenas que nos han puesto muy felices. 

1) Para mí es una noticia espectacular el regreso del Yuyu, un autor que siempre he admirado altamente por su sentido del humor, su buen hacer en el escenario y agrupaciones que son, para mí, atemporales. Realmente, es el regreso que con más ansia esperaba estos últimos años, ese salto, y parece que ahora, con su nuevo horario en la programación de La Nuestra, José Guerrero ha decidido volver. Sin embargo, el anuncio de su cartel no estuvo exento de polémica por la aparición de dos señoritas al fondo... ¡Bueno, bueno! Viene calentita la cosa.  Los James Bond que da gloria verlos, además, subieron foto de grupo hace unos días y parece que, entre otros, estará David Aparicio, una voz más que necesaria para el carnaval gaditano. 

2) Otra agrupación de gran nivel que regresa al Falla en el 2025 es la comparsa de Jona Pérez Ginel, finalista del pasado concurso, que parece que tiene algunos cambios, especialmente en la cuerda de guitarras. Seguro que, de nuevo, trae una comparsa fresca con pasodoble estupendo y una afinación que, como años anteriores, da gusto al oído.  

3) Muy reciente es el anuncio del nombre de la chirigota del Selu, Apartamentos turísticos Juani Wainjaus, un nombre que ya suena crítica, en la línea de estos años del autor gaditano que, en sus remates de pasodoble, parece que da más caña que muchas comparsa. A mí me alegra mucho que sea tan incombustible, tanto él como su grupo porque, desde luego, siempre hay que tenerlos en cuenta. Causa baja Juan Ardentía. 

4) El coro de Pedrosa y David Fernández seguirá contando con Kike Remolino en la autoría de cuplés (y seguro que alguna cosa más) y con un grupo potentísimo que lleva, desde su irrupción en el Falla, sin bajar el nivel, con tangos críticos, políticos y muy alejados de las temáticas que se suelen llevar en la modalidad. Eso nos gusta mucho.  

5) Para finalizar, la chirigota de Los Molina también ha anunciado que volverán en 2025 después de una buena actuación en el concurso anterior. Sones cubanos parecen que sonarán con Los Compay y, les voy a ser sincero, a mí estas cosas me suelen gustar mucho porque todo lo que suena a La Habana me suena a Cádiz con más maracas. 

Y, como viene siendo costumbre en estos post, les vamos a dejar con un par de vídeo-entrevista que dan gloria de ver y escuchar, la verdad. Para la sesión de hoy, la maravillosa intervención de Subiela y Carli en la Peña Nuestra Andalucía llena de anécdotas y risas (la verdad es que el director de directores suele dar momentos geniales) y una grabación deliciosa con Antonio Martín, Noly y Pastrana en el que cantan coplas antiguas y charlan del hoy y el ayer (más del segundo que del primero), que nos hace ver que el Carnaval gaditano no es que sea eterno, es que es infinito. 




No nos dirán después de este post que no se ha quedado un buen jueves para meterse en YouTube y ponerse el popurrí de Los cruzados mágicos y cantarlo a tope para que no se acabe nunca esta fiesta. 

jueves, 26 de septiembre de 2024

Amanece el COAC 2025: nombres más de hoy que de ayer

La actualidad es tan cambiante y tan imprecisa hoy en día que todo se mueve por redes. Antes te enteras de cualquier evento mundial por una web que por la televisión. Para nuestra desgracia, el Carnaval gaditano no es precisamente, de interés general (exceptuando precisos momentos), pero no para de generar noticias que nos vuelven locos. Vamos con algunas de ellas:

1) Recientísima es la información de que el Sheriff y sus dos autores acompañantes en estos últimos años, Roberto Fernández y Juan Pérez parecen haber partido peras de mutuo acuerdo, por lo que los dos jóvenes no participarán de la agrupación en el 2025. Tampoco tenemos muy claro que la idea que habían propuesto, Los Sherijuegos, se vaya a llevar a cabo finalmente. Aquí el primero de ellos se despide de la agrupación:

2) La comparsa de Argüez, cuyo grupo siempre era uno de los más tempraneros en anunciar su siguiente idea, han esperado a reabrir el local de ensayos para decirnos que el concurso que viene se llamarán La tribu. Y no parece que haya cambios en el grupo, de lo que nos alegramos infinitamente. Con este vídeo dijeron "aquí estamos ya":

3) Anunció su nombre también el cuarteto de la cantera, Un clásico nunca falla, hace algunos meses, pero es que ahora han dicho que participará con ellos Iván Romero, ínclito cuartetero de reputado arte gaditano, de lo que nos alegramos mucho porque seguro que les dará un buen empujón a estos chavales con tantas ganas.  

4) El coro de Nandi Migueles, el de los (cada vez menos) Niños, se llamará para el COAC 2025 La desafinada, que intentará, seguro, mejorar su puesto del concurso pasado. Nosotros los esperamos con los brazos abiertos, como siempre. 

5) El Bizcocho, uno de los grandes maltratados del Falla en 2024, siempre según mi opinión, volverá a las tablas de los ladrillos coloraos con una nueva chirigota que se llamará Los hermanos del buen fin. ¿Sevillanos semanasanteros? No creo que juguemos a lo obvio pero si es así... ¡Me froto las manos ya!

En los audiovisual, por si no lo han visto, les vamos a dejar algunas cositas interesantes que nos han ido gustado en otro tiempo, oro puro carnavalesco para las tardes de fondo, solo prestando atención a los momentos que nos parezcan claves (al final, serán todos, ya se lo digo):


Y con esto finalizamos hasta la semana que viene, justo el momento en el que volverá mi compañero Ventolero para contarles más cosas, que todavía queda mucho por contar y nosotros no nos vamos a ir por un rato. Así es que no se lo pierdan, que vamos a tope. 

jueves, 19 de septiembre de 2024

Amanece el COAC 2025: Nombres de ayer y hoy

¡Muy buenas, carnavalitas y carnavalienses! Tras la entrada sentimental de regreso y un primer post de opinión de mi amigo Bermauntier, cogemos velocidad de crucero.  Llevo estas dos semanas en modo Jesús "Cateto". No equivocarse, no en el de aquel vídeo-selfie que terminaba con "...nos vemos mañana y regalarme muchas cosas", si no en grado de sobre excitación tras cantar el pasodoble a Andalucía tras la final de este año (que ahora que lo pienso, tampoco estuvo aquello muy...). Total, que llevo dos semanas escuchando en bucle la Final del Falla de 1994. ¡30 años escuchando coplas, y casi no lo celebro junto a ustedes!

Regresamos con los cartuchitos de actualidad apiricañada, donde vamos a intentar hacer un popurrí variadito con las novedades del próximo COAC 2025. ¿Qué quiero decir esto? Que a lo largo de los próximos post van a encontrarse tanto noticias de hace meses como otras publicadas hace unos días, rematados con una selección de las entrevistas que han ido publicando los distintos medios en lo que va de año, con la intención de que antes de que llegue el Concurso puedan encontrar en nuestro rincón la selección más completa posible de información COACnavalesca. ¡Comenzamos!

 1/ El más tempranero de todos los comparsistas, hasta donde yo recuerdo, en pronunciarse fue Germán Rendón. La renovada comparsa del autor gaditano, ganadora en 2024 del Premio Candela y Espino de Amnistía Internacional, anunció cuatro días después de tener lugar la Final su idea para el próximo Concurso: DesOBDC.


2/ Otros que corrieron tela fueron la chirigota de los Villegas, que en su estreno ganaron el Primer Premio con Los Exageraos. El 19 de febrero presentaban su nueva idea: Los Desconfiaos. Quizás por exageración o desconfianza, se lo estuvieron pensando y el 15 de junio, salvo nuevo cambio, confirmaron el que es su tipo definitivo: Cai, los que van a cantar te lasudan (Los disléxicos).

3/ Comparsa, chirigota y... ¡Cuarteto! Nuestro querido Gago anunció unas semanas después la idea que nos hará disfrutar sobre las tablas en 2025 ¡y el regreso de Emilo Tello! Deseando que abran las listas de afiliación al Ku Klux Klan Klan.


4/ Tras su ausencia, el maremoto We Can Do vuelve al Falla y nosotros que nos alegramos una barbaridad. El Concurso necesita más que nunca la pluma de Marta y la garra de su comparsa. A finales de agosto anunciaron que serán La Valla en 2025.

5/ Lo que yo flipé con el coro libertario en el carrusel del barrio de La Viña este febrero p'a mí se que'a. Así que no les voy a negar que hayan hecho público su nombre justo hace unos días y lo pueda traer yo aquí me hace mucha ilusión: ¡Qué Barbaridad!

*/ Infinitamente más tristes nos pone la pérdida de Don Diego Caraballo Blanco, histórico comparsista de El Puerto, que nos dijo adiós a finales de agosto a la edad de 81 años. Desde aquí mandamos nuestro más sentido pésame a la familia de un autor que dejó para la historia grandes agrupaciones.


Acabamos por hoy. Pero antes de desearles feliz fin de semana y citarles para el próximo jueves, les dejo dos entrevistas. La primera: a Jose Antonio Vera Luque en El Micro de Plata, en la que definió de manera muy acertada en lo que se ha convertido el Concurso actual para los tragacoplas y sus propios protagonistas.  La segunda: a Ángel Gago, del que ya le hemos hablado hoy y que soltó las mejores tragantás de todo el ciclo de charlas de la Peña Nuestra Andalucía.


jueves, 8 de diciembre de 2022

Oda al pregonero Joaquín Quiñones (IV): la década del prodigio

Siempre se dijo de Joaquín Quiñones que tenía que ser pregonero, que como él le había cantado a Cádiz pocos lo habían hecho, que más allá de la carga pertinente estaba el poeta gaditano que tantos placeres había entregado a la afición desde los años setenta, que no tenía nada que envidiar a nadie. Efectivamente, se le propuso en el 2022 y dijo que no, que él quería hacerlo en un año corriente, y así será este 2023, día en el que por fin llegue a nuestros oídos el texto que el gaditano preparará para hablar de su amor al carnaval, parte indivisible de su vida, y con el que aún sigue ligado, de otra manera que no es la de la escribir una comparsa, la de traernos letras espectaculares cantadas por grupos que quitaban el hipo, vestidas con músicas de los mejores de su tiempo. 

Por fin, Joaquín Quiñones Madera, amante de Cádiz, poeta incombustible, dará el pregón que inaugura la fiesta que más nos gusta, seguramente en la plaza de San Antonio, como mandan los cánones, y arropado por una antología hecha expresamente para la ocasión, con los que mejor cantaron sus coplas. Pero mientras llega, en esta serie de post vamos a repasar su trayectoria:

Entradilla de Bermauntier 

Cuando Joaquín Quiñones puso sus pies en el año 2004, seguro que ni por asomo imaginaba que sería el comienzo de su última década como autor de coplas gaditanas. Más si cabe, cuando regaló a la carnavalería una obra de arte como La Carcel Vieja donde, tras un tipo y una puesta en escena sencilla, todos parecen estar en estado de gracia desde la propia presentación: música –donde firma Nene Cheza en coautoría con Noly–, componentes y, por supuesto, autor. ¡Qué barbaridad!

"¡Qué sabe la gente si eres paraíso!" cantaba al año siguiente su comparsa La Atlántida...?, una agrupación distinta en lo visto en los útlimos años de Quiñones, apostando por la fantasía (Aguja de Oro de 2005) pero repitiendo su buen gusto y tronío en todo el repertorio. Tercer premio y sin quitar el pie del acelerador, continúa en 2006 su recorrido triunfal con La Caldera. De nuevo, una idea cercana y realista, que da todo el protagonismo a las voces y lucía como nunca su línea de segundas y tenores con la incorporación de Vicente Lázaro "Lali", alza al autor y su grupo hasta lo más alto.

¿Habían tocado techo? No para los contrabandistas de La Playa de los Secretos, un segundo premio y una delicia de comparsa con la que los buenos aficionados disfrutamos aquel 2007, que seguía vendiendo los pasodobles de Noly como ninguno.

En 2008 la música vuelve a ser cosa de Noly en solitario tras la marcha de Nene Cheza, que junto con la salida de otros miembros abren la puerta a la incorporación de caras nuevas: Antonio Guerrero "El Piojo", Jose Manuel Martínez "El Taka" o Javi Otero. Ese año, Joaquín Quiñones firma El Mercado de las Maravillas, una idea más luminosa que logra un agridulce 1er Accésit. Al año siguiente, Ramoni y Noly encabezan una nueva ola de cambios, quizás demasiados en tan solo dos años. Sus repuestos no fueron moco de pavo: Jose Luís Bustelo firma la música junto a "El Taka", algo que se nota en el grueso del tono del repertorio, y que con las incorporaciones de Rafael Figuier o Hugo León refrescaron su sonido. El resultado fue La Pensadora Gaditana, 2º Premio del año 2009 y la última vez que Joaquín Quiñones Madera pisó la final.

La caja de Pandora fue una de las mejores comparsas de su año, sin duda alguna. Su teatralidad en el arranque, su poderío coral en todo el repertorio, aquel último pasodoble de semifinales firmado por Quiñones que defendía su poesía... No les valió para pisar una final cuyo pase se cobró caro aquel 2010, año en que la categoría cumplía 50 años. Al año siguiente, nuevos cambios para la comparsa La Corona y uno sobre todos: Noly vuelve a firmar la música de la comparsa. Rafa Piñero también ganó protagonismo acomodándose en la primera fila tras la salida de "El Piojo" y "Fali" Figuier. ¿Resultado? De nuevo, semifinalista.

Pero no se arrugó: hace una década Joaquín Quiñones presentó sobre las tablas del Gran Teatro Falla El Chaparrón, una de sus ideas más luminosas y especiales–sin duda influenciada por el sello de su nuevo músico, Juanma Romero Bey, que empapapa desde la presentación hasta el tipo. Los cambios no terminaron ahí: "Caracol", figura histórica de la comparsa, se despidió junto a otros miembros de la comparsa. Ni los fichajes ni la propuesta lograron conseguir mejor suerte que sus últimas dos comparsas. Y si aquella agrupación se denominó como peculiar o diferente ante la distancia que cogía con el resto de obras del autor, la de 2013 rompió todos los esquemas: Los Peleles del XXI. Un tipo extraño pero guerrillero, que partía de un juguete del siglo pasado, desconocido para gran parte de las nuevas generaciones, le servía a Quiñones de vehículo para explotar y no dejarse en el tintero nada antes de despedirse.

Joaquín Quiñones Madera dejó de cantarle a Cádiz aquel febrero, con una idea que enfrentaba al pasado con el presente y el futuro, casi una metáfora del propio Joaquín y la evolución del Concurso, del que siempre ha dicho que ha cambiado tanto que ya no tenía cabida en él como autor. Han tenido que pasar otra década para que lo volvamos a escuchar sobre las tablas: el 18 de febrero en la plaza de San Antonio. ¡Hasta pronto, Pregonero!

sábado, 3 de diciembre de 2022

Oda al pregonero Joaquín Quiñones (III): siempre fiel gaditano

Siempre se dijo de Joaquín Quiñones que tenía que ser pregonero, que como él le había cantado a Cádiz pocos lo habían hecho, que más allá de la carga pertinente estaba el poeta gaditano que tantos placeres había entregado a la afición desde los años setenta, que no tenía nada que envidiar a nadie. Efectivamente, se le propuso en el 2022 y dijo que no, que él quería hacerlo en un año corriente, y así será este 2023, día en el que por fin llegue a nuestros oídos el texto que el gaditano preparará para hablar de su amor al carnaval, parte indivisible de su vida, y con el que aún sigue ligado, de otra manera que no es la de la escribir una comparsa, la de traernos letras espectaculares cantadas por grupos que quitaban el hipo, vestidas con músicas de los mejores de su tiempo. 

Por fin, Joaquín Quiñones Madera, amante de Cádiz, poeta incombustible, daré el pregón que inaugura la fiesta que más nos gusta, seguramente en la plaza de San Antonio, como mandan los cánones, y arropado por una antología hecha expresamente para la ocasión, con los que mejor cantaron sus coplas. Pero mientras llega, en esta serie de post vamos a repasar su trayectoria:

En el año 1996, con el grupo consolidado y con muchas ganas de seguir cantándole a Cádiz, nuestro autor saca, con  música de Pepito Martínez y dirección de Fali Mosquera, la comparsa Legado Andalusí que, sin duda, gustó muchísimo al público pero que no pudo optar por entrar a la Final de ese disputado año. Con algunas incorporaciones que serán partícipes de la época de mayor esplendor de la comparsa, Joaquín Quiñones se resarce con Dando leña que en el año 1997 conseguiría un cuarto premio. Además, fue autor del coro Los cromos con música de Martínez Mora y "El Ensaladilla". 

 

Con El baratillo, otra comparsa de corte clásico que nos deja letras en la memoria como aquel "Llegó por equivocación", consiguió también un cuarto premio en 1998, año en el que también continuó con la participación en el coro Los chicharreros, que ese año escribiría junto al Sheriff. 

 

Mejor posición fue la conseguida con una comparsa que aún hoy cantamos al dedillo: El circo. Un segundo premio puso al grupo en el puesto que se merecía después de años de sudores en posiciones más bajas. Sin duda alguna, una agrupación muy recordada no solo por su repertorio, también por su puesta en escena y por un grupo que estaba cercano a la renovación en 1999. Peor suerte correrá la comparsa La batucada que se quedará en semifinales en el año 2000. 


En 2001, la comparsa Los mercenarios, con autoría de Joaquín Quiñones y Pepito Martínez, conseguirá, de nuevo, un cuarto premio, pero los aires de renovación del grupo ya se van haciendo cada vez más patentes y parecen que quieren llevar un nuevo rumbo, como se constatará en la comparsa En propia mano, 2002, donde se incorporaron voces como la de Caracol o donde Chato ya estaba en la percusión. Aunque queda semifinalista, la comparsa gusta mucho. 


Los vikingos es la constatación del cambio: primero, del músico, que deja de ser Pepito Martínez para incorporar al Noly, que nos regaló un pasodoble atemporal, que todos nos sabemos y que se sigue cantando con el mismo cariño. Un grupo que sonaba con fuerza, con gusto, y que traía una comparsa de las de siempre con sabor a todavía más de siempre. Sin duda, el inicio de la estela más dorada de Joaquín Quiñones.


El último post dedicado al pregonero 2023 aparecerá el jueves de mano de mi compañero Ventolero. Podrán ver la última parte de las comparsas del autor, así que no se lo pierdan que vienen verdaderas bombas. 

sábado, 26 de noviembre de 2022

Oda al pregonero Joaquín Quiñones (II): oro desde el Mentidero hasta Uruguay

Siempre se dijo de Joaquín Quiñones que tenía que ser pregonero, que como él le había cantado a Cádiz pocos lo habían hecho, que más allá de la carga pertinente estaba el poeta gaditano que tantos placeres había entregado a la afición desde los años setenta, que no tenía nada que envidiar a nadie. Efectivamente, se le propuso en el 2022 y dijo que no, que él quería hacerlo en un año corriente, y así será este 2023, día en el que por fin llegue a nuestros oídos el texto que el gaditano preparará para hablar de su amor al carnaval, parte indivisible de su vida, y con el que aún sigue ligado, de otra manera que no es la de la escribir una comparsa, la de traernos letras espectaculares cantadas por grupos que quitaban el hipo, vestidas con músicas de los mejores de su tiempo. 

Por fin, Joaquín Quiñones Madera, amante de Cádiz, poeta incombustible, daré el pregón que inaugura la fiesta que más nos gusta, seguramente en la plaza de San Antonio, como mandan los cánones, y arropado por una antología hecha expresamente para la ocasión, con los que mejor cantaron sus coplas. Pero mientras llega, en esta serie de post vamos a repasar su trayectoria:

Entradilla de Bermauntier 

Estamos en el año 1986 y Joaquín Quiñones prosigue su andadura con su nuevo grupo junto a Pepe Martínez y Manuel Moreno. Ese mismo año, compatibiliza la comparsa, donde de nuevo llega hasta Semifinales con Orfebres, con el cuarteto, donde pone letra y música a Autorretrete (también semifinalista):

Un año después, su comparsa Clásicos de la Música sufre cambios en el grupo, como la incorporación de Jose Antonio García "Tato" o Pepe Martínez también sumiendo el papel de director, y se quedan un año más a las puertas de acceder a la final, algo que cambiaría tras el parón que hizo en 1988. La primera piedra de esta nueva etapa ascendente la puso Joaquín Quiñones en el 89 con La fábrica de tabaco, una idea que se traslada de la élite músical de su anterior tipo a la sociedad obrera gaditana. Manuel Moreno vuelve a la dirección, podemos descubrir a un joven Nene Cheza, y como grupo consiguen regresan a la final con un Cuarto Premio:

Jose Sibón Pedemonte "El Purri" asume la dirección un año más tarde. En 1990 Pepe Martínez vuelve a demostrar su gusto por las melodías de todo el mundo y pone música al Missisipi Club de Joaquín, que repite puesto en la final. Un año más tarde suben puesto con Anónimo Gaditano, una fantasía gaditana con el que Joaquín Quiñones pisó de nuevo el podium con un Tercer Premio:

1992, año de la Exposición Universal de Sevilla. Andalucía y España miran al mundo y las coplas gaditanas galardonan con un Primer Premio a Suspiros de Cai, la comparsa de Joaquín Quiñones Madera. Nueva ola de cambios en el grupo, donde el gran Rafael "Fali" Mosquera da sus primeros pasos como director del grupo y se incorporan figuras de la talla de Juan Fernández "El Tojo" o José Ramón de Castro "Ramoni":

Tras el triunfo, Quiñones y Martínez presentan Puchinela, que no parece ser del gusto del jurado y frena en Semifinales. En cambio, el fuego de Noches de Falla en 1994 consigue un Cuarto Premio. Dos grandes comparsas que metían codo mientras el duelo de los Antonios no parecía dejar margen de protagonismo al resto de agrupaciones. Hasta 1995 donde, sin discusión ni debate, "canta" Charrúas:

Una década de coplas para la historia, de repertorios que sustentan la leyenda del pregonero del Carnaval de Cádiz 2023. Les esperamos la próxima semana para continuar este maravilloso paseo por las agrupaciones de Joaquín Quiñones.

martes, 9 de agosto de 2022

ClandesTINO, los 30 carnavales de Tino Tovar

La primera comparsa en adultos de Tino Tovar Verdejo, Los Callejeros, cumplió el año pasado 25 años. Tal efeméride coincidió con la suspensión del COAC tras su primer premio con ¡Oh Capitán, mi Capitán! en 2020 pero, en lugar de quedarse parado, el autor gaditano anunció el 2 de abril “algo distinto, algo que es Carnaval en esencia” y que venía a celebrar sus tres décadas cantando y contando coplas:

 
No hubo que esperar mucho para ver y sobre todo escuchar el nuevo proyecto de Tino. En junio de 2021 vio la luz Clandestino en Alcalá de Guadaira, de la mano de grandes comparsistas de su agrupación de por entonces, sorprendió con la adhesión de grandes figuras copleras como Ramoni, Milián Oneto, Dani Obregón o la dupla Subiela-Carli, entre otras. 
 
 
 
En relación a una de sus actuaciones en Madrid, desde El Micro de Plata realizaron un reportaje especial con diferentes entrevistas a varios de los componentes, sobre la preparación del espectáculo Clandestino y su relación con el poeta: 
 
 
Una obra que fue germen del actual grupo de estrellas que conforman la comparsa de Tino y que en aquellos viajes de la gira ya compartían el buen ambiente que reinaba en los trayectos con vídeos como este. ¡Cómo suena eso, chiquillo!
 
 
 
Tenía ganas de traer este proyecto al blog ya que, como muchos y muchas de ustedes saben, detuvimos en seco nuestra actividad justo un mes antes del anuncio de Clandestino y volvimos un año después para calentar de cara al COAC del pasado mayo. Sin intención de desvelar más del espectáculo (aunque tienen algún adelanto más en el canal de Youtube del autor), nos vamos con su despedida
 

martes, 22 de septiembre de 2020

¡Ya está aquí la gente de La Viña, señores! (y V: Las coplas de homenaje)

El COAC 2020, además de ser la última gran fiesta que recordamos como "normal" en lo que va de este maldito año, fue un lugar para la despedida de los grandes copleros que se fueron en el año 2019.  Coplas de grandes y también pequeños rememoraron a todos aquellos que nos dejaron, para nuestra desgracia carnavalita, el pasado año. Sirva este post de cierre para hacer un pequeño recordatorio de estas. Manolo Santander Cahué se merecía una y cien mil más.

La chirigota juvenil de Manolín Santander le dedicó la cuarteta final de su popurrí, Tino Tovar se acordó del autor en la presentación, el Selu rememoró su pasodoble en la primera cuarteta de su popurrí, Yo soy tu padre lo recordó en la última y la chirigota del Cascana plantó su silueta en el palio de la Virgen, por no hablar del golpe de arranque en Semifinales de Vamos de Impacientes... la memoria permanece fresca para rendir gloria a un autor que, parece mentira, nos dijo adiós hace poco más de un año.

Solo se que no se nada (Comparsa, Borja Romero)

Aquí estamos de paso (Chirigota, Juan Luis Cascana)


Pídeme lo que tú quieras (Chirigota, Fco Javier García)


Creaciones S.A. (Coro, Nandi Migueles)


Pasodoble inédito de Antonio Martín


Con esta serie de publicaciones hemos pretendido rendir nuestro particular homenaje de Puerta Tierra p'acá al gran coplero de La Viña. Repetimos y nos despedimos: ¡...y vive dios, mancha de cabrones, por nuestro eterno capitán Don Manuel Santander Cahué!

domingo, 20 de septiembre de 2020

¡Ya está aquí la gente de La Viña, señores! (El guardián de la Caleta)

Por suerte para nosotros y para las nuevas generaciones de carnavaleros y carnavaleras existe YouTube con todo lo que abarca, con todo lo que contiene. Por supuesto, podremos ver a Manolito Santander per secula seculorum, que dirían los latinos, mientras la citada plataforma nos lo permita. Además, podemos cantarlo de memoria, algo que siempre hemos hecho, desde pequeños, con las coplas que nos llegaban al alma. 

Para las nuevas generaciones, como iba diciendo, nos queda infinito material en las redes y nosotros vamos a destacar hoy alguno para despedirnos de esta serie de post que tanta satisfacción nos ha traído hacer porque Manolito Santander siempre ha formado parte de nuestro recuerdo, como tantos otros chirigoteros que ya no están, que se han retirado o que se mantienen al pie del cañón. Sin duda, a los que somos un poco politiquillos y nos gusta la crítica social, teníamos en este chirigotero un referente al que seguir y nos sabemos pasodobles de esos que te quitan el hipo de memoria, y los cantamos cuando nos va apeteciendo. 

* Si no visualizan correctamente los vídeos porque están en el móvil, bajen hasta el final y veran un Ver versión web en azul. Hagan click ahí, que estamos teniendo problemillas últimamente.

- Conocer a la figura, al padre y al amigo


- Conocer al carnavalero, al viñero y al del estilo



- La Viña, las dos familias y el cadismo




- Los que lo conocieron: age y malage


- Su legado (infinito)



- El pregón de Dios Momo 2020: el hijo que pide el relevo, la hija que entrega el alma


De Manolo Santander nos podemos quedar con muchas letras de pasodobles: los reivindicativos, los bonitos, los que nos contaban una historia... y los gaditanos, los de Cádiz, a Cádiz y para Cádiz. Nos podemos quedar con su ímpetu enérgico sobre las tablas del Falla, o también cuando aquella vez me empujó, vestido él de vikingo, por la avenida porque iba con prisa y el grupo se había desperdigado. Podemos recordar su ¡Vámono' joe'! y también, en código con mi amigo Ventolero, ese "No, tu pare e' er mehón", en mitad de cualquier conversación. "¿Cachondeati conmigo?", pues eso.

martes, 15 de septiembre de 2020

¡Ya está aquí la gente de La Viña, señores! (Las chirigotas de Manolo. Parte II)

Ya casi entrado el nuevo siglo, Manolo Santander continúa, no podía ser de otra manera, una línea viñera que le trae momentos desiguales como ocurre, por ejemplo, en el año 1999 con Los del séptimo de caballería que, quedando semifinalista, deja para el recuerdo una música de pasodoble para siempre. Sin embargo, el año 2000 será el que le traiga una verdadera satisfacción y es que Los de capuchinos lograría el primer premio con un repertorio redondo, especialmente, de nuevo, por unos pasodobles marca de la casa, al cuello, y un popurrí que todavía se recuerda.

* Si no visualizan correctamente los vídeos porque están en el móvil, bajen hasta el final y veran un Ver versión web en azul. Hagan click ahí, que estamos teniendo problemillas últimamente.

   


Reconozco que una de mis chirigotas favoritas, de las que conseguí aprenderme todo el repertorio de un disco que quemaba constantemente, es El Atlético Agujetas, un equipo de fútbol bastante desastroso que terminaba en la Viña cogiéndola mortal (y eso lo cantaba yo con su hey, hey y todo). 


Posteriormente, vinieron dos chirigotas de la que apenas nos queda el pasodoble de la primera y alguna que otra simpática expresión de la segunda: Los morazos de la Viña y La fuera española: bajitos, cabreaos y de baja, en 2002 y 2003 respectivamente, le supuso a Manolito no pisar la final consecutivamente. Pero pronto lo arreglaría con una chirigota que todavía se recuerda por una simpática presentación, pasodobles con música y letra al estilo del viñero y un popurrí con buenos golpes. Lo más feo de Cai consiguió un cuarto premio.


Después de la chirigota Los tiesos (¡Manolo!/Qué/¡Sieso!), Manolito volvería con su amigo Libi para un experimento llamado El movimiento del 36 y que parecía que ese año 2006 peleaba directamente por el primer premio, pero, claro, en la final cantaron 13 y, en un hecho sin precedentes, la chirigota de esta institución carnavalera fue eliminada del concurso por la norma de los componentes que, recordamos, era doce. ¡Cuidao' con el pelo, que es naturá! Por cierto, grupo muy nuevo con Javi el Ojo o Juan Ardentía.


Con Los de la Roca, fueron dos Manueles los que se unieron, porque la música es una preciosidad del Noly, que repetiría también en Los bichos (fuerzas nasales), sí, aquella chirigota que iba de mocos. Finalmente, para Los primerizos, que volvería a cambiar a bastantes componentes del grupo, entre los que podríamos ver al Silva. Para ese año se formaría un tándem extraño porque la música se la haría Juan Carlos Aragón. Al año siguiente firmaría El submarino amarillo, chirigota en la que saldría con su hijo y, finalmente, decide tomarse un descanso después de Ángeles y Malanges (las dos caras de Cádiz), en el año 2011, la que se incorporaría Carlitos Pérez


Vuelve tres años después con Los destripadores de la calle Londres y el público lo estaba esperando. Baño de aplausos en una actuación en preliminares que quedará para la historia. Se envolvió de la música de Antonio Martín para esta ocasión y también para Los del puntazo en el coco que, particularmente, nos encanta.


Tras Una especie en extinción (los chirigoteros), Manolo Santander vuelve a encargarse de la música pero ficha a un compañero para las letras con el que, dijo en varias entrevistas, tenía buena conexión y se repartían muy bien el trabajo. Sánchez Reyes fue coautor, por ejemplo, de este maravilloso segundo premio como son Los de Cádiz Norte (uh, ah, uh, ah).


Los brujos Titi se quedó fuera de la final pero no ocurrió lo mismo con La maldición de la lapa negra, un primer premio muy ajustado con el respecto al segundo pero que, con el público gaditano a su favor, encumbró al viñero a los mismos altares de la modalidad porque, tristemente, esta iba a ser su última chirigota, su último pasodoble, su última vez en cantarle a Cádiz y a la Caleta. ¡Ay, qué año aquel tan terrible!



Aquí termina el repaso a las agrupaciones de este viñero por excelencia, luchador, reivindicativo, no solo de la Caleta y de Cádiz, también de sus trabajadores y trabajadoras, de las mujeres carnavaleras, crítico con el sistema imperante que intentan ahogar al pobre. Por eso, las coplas de Manolo Santander siempre van a ser escuchadas, porque nos tocan dos fibras: la de la valentía y la de la mar salada, y eso es muy difícil que alguien venga a robarlo.

sábado, 12 de septiembre de 2020

¡Ya está aquí la gente de La Viña, señores! (Las chirigotas de Manolo. Parte I)

Estamos de vuelta este sábado para recordar de la mano de todas y todos ustedes, carnavalitas y carnavalienses, la trayectoria de Don Manuel Santander Cahué. Una carrera 1000% chirigotera (y mijita de cuartetera) que comenzó allá por el año 1981 y se extinguió forzosamente el pasado 2019. Un legado incalculable que comienza con cuatro chirigotas juveniles escritas por el propio Manolo y que arrasaron con 4 Primeros Premios consecutivos: Los ases del Jazz, Los Tom Sawyer, Los Piratas de la Cascada (con música de Manuel Sánchez Alba "Noly") y Los Bailones.

Esas chirigotas fueron desde 1981 al 85. ¿Cuatro en cinco años? Exacto, en 1984 no escribe: forma parte en su primera chirigota en la categoría de adultos y no una cualquiera, no, la mítica Las brujas Piti con los hermanos Sánchez Alba.


Dedicado ya a su participación en adultos, tras salir en Que viene el coco y Los Locos de la Colina, es en 1987 cuando pisa final y gana su primer 4º Premio con Las olas del campo er Su (aquellas retransmisiones terribles...) con dirección de "El Petra" y autoría de los hermanos Alcántara. Un año después no para ahí la cosa y es segundo premio con ellos con Los del perejil lacio.


¡Mucho ojo! Que esos dos años Manolo firmó dos grandes cuartetos: Enredo (en el que también puso la música) y El velatorio, primer premio de la categoría en 1988 junto a Emilio Gutiérrez Cruz "El Libi".


De 1989 a 1992 Jose Manuel Romero "El Petra" marcha junto a un nuevo autor, Francisco Abeijón "Carapalo". El crimen del mes de mayo (1er Premio), Hasta que la muerte nos separe (1er Premio), Bebe a bordo (2º Premio) y Bien nos diste coba... Cristoba (2º Premio).  ¡Casi ná! Con Pepe Martínez o Antonio Martín como autores de música, con los que el propio Manolo empezó a firmar también músicas y letra.


Manolo coge el toro por los cuernos en 1993 y comienza a firmar libretos con su sello propio que llegan hasta semifinales: Retratos de familia, Los muertos del carnaval y Los duros de mollera (estas dos últimas con música de Paco Rosado).


En 1996 la chirigota dejó de ser la chirigota del Petra para ser la de Manolito Santander. Abraza también la dirección de un nuevo grupo y firma tres años maravillosos con el músico Jose Manuel Prada Durán. Otra semifinal con Las viejas glorias (1996) y dos cuartos premios, pero vaya dos cuartos: Guasa Cubana y La familia Pepperoni (Vendetta). Historia del COAC y el Carnaval.


¿Qué le vamos a contar nosotros que no sepan ustedes ya de estas agrupaciones? ¿Vamos a volver a explicarles la de "Me han dicho que el amarillo"? ¿O eso de "Si tu suegra dice "qué yerno más bueno..."? Ahí dónde estuvo Manolo Santander estuvo la esencia pura de la fiesta y el concurso. La pureza a la que gracias hoy el COAC es en gran parte lo que es. Nosotros les haremos una selección de agrupaciones, pero son para catarlas todas. ¡Que hacemos racatacatacata, pom, pom, pom!

miércoles, 9 de septiembre de 2020

¡Ya está aquí la gente de La Viña, señores! (I)

El jueves de la semana pasada se cumplió un año del fallecimiento del chirigotero Manolo Santander Cahué. El barrio gaditano de La Viña se quedó sin esperarlo huérfano de uno de sus defensores, no solo de sus calles sino también de su compás.  Porque en el Concurso de Coplas gaditanas tod@s sabemos que cuando el 3x4 suena como tiene que sonar sobre las tablas, viene de la orillita de La Caleta aunque nazca en Chiclana.

Y si Don Manuel se merece una serie de post sobre su trayectoria que iremos trayéndoles a lo largo de las próximas semanas, el de hoy viene a contarles en cuatro pinceladas mi relación desde la infinita distancia de Puerta Tierra p'acá con este maravilloso coplero que llegó a mi vida en el año 1997. ¡Fíjense si hará años que Manolito tenía hasta pelo!

Como les he dicho cienes y cienes de veces, yo empezé a darme cuenta que escuchaba COAC-naval en mi casa con siete años, pero no fue hasta tres después que descubrí su forma de hacer chirigotas de la mano de Prada Durán y con Eduardo Cossi a la dirección (quien, y corríjanme si me equivoco, es la maravillosa avanzadilla de El Batallón Rebaná). Estos últimos años he leído aquí y allá lo chunga que era la chirigota. Yo no lo entiendo: en mi casa la cuarteta de "la piscina, una cuesta de al la'o la piscina" es emblemática, un himno que se le cantaba a toda aquella persona que empezaba a explicarse de manera un tanto enrevesada. Una chirigota con la poca vergüenza marca de la casa y unos pasodobles que son una delicia en su desarrollo y con una garra final que para muchos quisieran.

Después vendrían tantas agrupaciones que unos y otros conocemos -de las anteriores, solo recuerdo que Las Viejas Glorias no eran santo de mi devoción... sería yo muy chico, discúlpenme- con la trilogía Pepperoni, Capuchinos y Séptimo de Caballería que fue el inicio para tanta gente. Yo en cambio, jamás podré olvidar la Gran Final de 2001.

Esa presentación: si yo tuviera que describir quién era Manolito Santander, aquel señor que veía cada febrero por la televisión, sería replicando cada palabra de aquel portero. Manolo canta, sí, pero sobre todo lleva en volandas a su agrupación entre verso y verso para acabar sentenciando: "¡Ya está aquí la gente de La Viña, señores!". Y esa es la verdad, y ya está y no hay más.

Traicionaría a la memoria si negara que en los años "peores" me aferré a Lo más feo de Cádiz, Los de la Roca o El Submarino Amarillo para seguir defendiendo aquel estilo que parecía desvanecerse... hasta el año 2014. Los destripadores de la calle Londres y el que pueda, que empate. No, no me olvido de la chirigota con El Libi ocho años antes. Si con alguien podía llegar a una final y que lo descalificaran, sería con su gran amigo Emilio.

Y sobre todo, siempre recordaré a Manolo Santander como aquel hombre que fue abordado por dos familias de Córdoba en la esquina de la Iglesia de La Palma con un vaso de cerveza en la mano, en plena Ostioná y tuvo a bien atenderlas con la mejor de sus sonrisas. Un encuentro que no pudo olvidar ni dejar de comentar tras su actuación de Preliminares por la radio -para nuestra sorpresa- por cómo le habían preguntado cosas del repertorio que no podía responder... aquí me tienen, con la sonrisa en la boca.

Posiblemente no será el primer post que esperaban ustedes leer de homenaje a Don Manuel Santander, pero es el mío, que ya es bastante en este rincón que plagaremos de sus coplas y homenajes. ¡...y vive dios, mancha de cabrones, por nuestro eterno capitán Don Manuel Santander Cahué!

sábado, 5 de septiembre de 2020

Reseña de 'El corazón del Ángel. Vida, obra y confesiones de Ángel Subiela'


Que la lectura de la biografía del afamado director de comparsas no es algo sencillo se constata desde las primeras páginas, con esas pequeñas secuencias sobre el comparsista que irán en aumento a lo largo del libro que es interesante no solo por el consabido chusmerío que iba a provocar (y que no sabemos si tendrá respuesta prontamente) sino porque las capas de lectura, los distintos focos, hacen que el lector vaya tejiéndose un paradigma de lo que el Carnaval fue y lo que es, con todos los cambios que el paso de los años pero también del sufrimiento que conlleva el alto nivel, que no es muy distinto al de cualquier empresa, porque este libro es la constatación de un capitalismo feroz que ha llegado hasta lo popular, por lo que un director de comparsas debe convertirse en un CEO, en un ser todopoderoso que tiene que negociar con su consejo de administración

Te lo crees o no te lo crees: los focos

La voz de Ángel Subiela, en lo que respecta a su vida personal, es, naturalmente, la única creíble, faltaría más que entráramos ahora a valorar cuestiones de tan delicada tela, pero en los carnavalesco... la cosa es distinta. Abrirse en canal no debe ser sencillo y más cuando eres uno de los objetivos que más carnaza entrega, consciente o inconscientemente, a esos entes de las redes sociales, pero contar cuestiones tan personales como la deliciosa historia de amor con su segunda pareja, o la separación de su primera mujer, o la relación con sus hijas... ¡Ay, Subiela es padre y a veces se nos olvida! El ángel se encarna y pierde las alas, por más que las tenga negras en la portada del libro. Pero son importantes, por todo lo que vivido en el piso del primer matrimonio con Juana Velasco, las visiones de esta y de sus dos hijas, que aclaran bastante la figura de un ser obsesionado con el carnaval, que pegaba una a una los cristales de tal o cual comparsa. Este primer foco desnuda a Subiela, lo humaniza, lo acerca a un lector que, por qué no, puede ser un descreído o un subielista. 

Lo segundo realmente interesante en estas capas que García Argüez tan maravillosamente superpone es la opinión de otros testigos de las situaciones: ¿cómo se fraguó esta comparsa? ¿cuál era la relación entre tal autor y tal componente? ¿qué importancia tenía el director, el administrador, el de la punta y el de la guitarra? Subiela vuelve a encarnarse para explicarnos que, en realidad, la comparsa de Martínez Ares era una familia, la de Juan Carlos Aragón también, la de Tino más o menos, pero después... ya no hubo más. Y es interesante como esos comportamientos obsesivos, esas reuniones playeras, en peñas, en el salón de la casa de tal o de cual, es compartida por otras voces que aparecen en la biografía para constatar o negar algunas de los hechos que nos cuenta Ángel Subiela, en lo que es una entrevista que ya quisiera haber hecho la CNN. 
Las visiones de José Luis Naranjo, José Fernández, Carli Brihuega, Edu Brihuega, Pedro Espinosa, entre otros, son voces más que autorizadas para dar su visión porque, por momentos, han vivido lo mismo que Ángel Subiela, en ocasiones de manera más cercana, de pura y verdadera amistad, mientras el director veía las cosas desde otra óptica. Es decir, la importancia del foco en los aspectos carnavalescos, en esas triquiñuelas y chismes que tanto interesan al lector, toman una especial relevancia por la cantidad de testigos, muchos de ellos no le deben nada a nadie y llevan retirados desde el año 2000. Qué interés entonces en aparecer ahora: la amistad, pero también el resarcimiento. Es el ángel como ave fénix, pero también como gestor (bueno y malo) de un montón de cuestiones que ocurren en las comparsas de gran nivel. Por supuesto, el libro dedica muchísimas páginas a Martínez Ares (y ese final como de película, pero también como de matrimonio), algo menos a Juan Carlos Aragón (con jugosas declaraciones, algunas quizás un poco fuera de lugar por parte de alguno de los entrevistados pero, no nos vamos a engañar, conocidas por todos), el espacio suficiente a Tino Tovar y una relación de amistad que transgrede el Carnaval (con el cambio correspondiente en la personalidad de Ángel, mientras el grupo exige otros ritmos de trabajo distintos a los que propone el autor), los Carapapas (la constatación de que ya no es el mismo), Antonio Martín (con la lucha de egos correspondientes y una anécdota maravillosa que cuenta el sobrino Sergio y que ayuda mucho a la comprensión de un montón de cuestiones relacionadas con el autor de las coplas de oro) y, finalmente, ese océano de paz que son estas últimas comparsas (con la salvedad de Los Luceros en los que vuelve el Subiela del pasado).

El tercer foco es del propio narrador que, nosotros, como lectores, debemos olvidar que es García Argüez, tenemos que hacerlo porque se moja y se moja mucho en unas conclusiones capitulares que pueden levantar más de alguna ampolla pero, como hemos advertido, el libro es una biografía y, como tal, las agrupaciones merecen un estricto análisis más allá de lo que nos cuente el protagonista y el resto de entrevistados. Es ahí donde el autor, en un trasunto de crítico carnavalero de nivel literario y musical, analiza las agrupaciones correspondientes pero, cuidado, nos parece que la subjetividad también está muy presente y de maneras distintas: el gusto particular, naturalmente, las sensaciones que le dejan el capítulo sobre la confección y, nos parece, su relación con el autor que comenta. Nos parece un ejercicio interesante para el lector leer entrelíneas, desentrañar lo que se dice de las agrupaciones en las que aparece Subiela pero también con las que, en ocasiones, se las compara, ampliando el paradigma carnavalesco a más allá de lo que nos atiene. 

Lo que no vemos, lo que disfruta y lo que nos encanta saber

El corazón del Ángel está lleno de curiosidad, de momentos que sorprenderán al carnavalero más avieso, porque el director nos cuenta cómo se confeccionaban trajes (a mano al principio, por empresas ya entrados en el 2000), de dónde sacaba las ideas (las piernas de los árboles de Las estaciones, por ejemplo o el cantar en alto en estos últimos años), qué ocurría en los ensayos, cómo se fraguaban las alianzas entre director y autores, qué ocurría en los ensayos, qué puñaladas le dio el Carnaval (no solo la que todos conocemos, es brutal lo que cuenta de los Carapapas y de ese grupo, también de la ruptura de su amista con Rafael, el mexicano), aquella primera ruptura de El brujo, aquella segunda de La Milagrosa, aquella decisión de empezar de cero, aquella de volver a hacerlo cuando creía que nunca más saldría... En definitiva, Subiela se pone las alas en estos momentos para hablarnos desde arriba, desde el lugar donde los recuerdos están alojados para decirnos cómo cantaban la presentación de Los ángeles caídos por gusto, para reconocernos sus problemas laborales cuando cerraron la General Motors y las movidas en los grupos sindicales (esto es muy interesante, la verdad), su nueva vida, su piso de soltero, su segunda nueva vida, secretos en las letras que acaban desvelados, secretos de cómo se fraguaron algunas de ellas... ¡Sin duda, una mente privilegiada en lo que a la memoria se refiere! Y sí, aquí Subiela nos habla en muchas ocasiones con las alas que se ha ganado con tanto tiempo de dedicación al Carnaval, con su primera vez cantando en la calle ya entrado el 2000, los problemas de dinero en el grupo, los viajes, la familia y las llamadas por teléfono del Carli que parecen premonitorias para un nuevo cambio grupal. 

Cómo hemos cambiado

Pero, sin embargo, nos parece fundamental en el libro el proceso de cambio que el Carnaval arrastra y que, como decíamos en la introducción a esta reseña, es el capitalismo. Porque Ángel reconoce que el dinero ha matado a alguno de sus grupos, ha roto autorías, ha cambiado el COAC hasta el punto de que él le parece insostenible, pero parece no darse cuenta, aunque el autor nos lo hace ver, que él es parte fundamental de ese cambio, es partícipe de ese capitalismo que ha ido abrazando el Carnaval y que en libro tan bien se refleja: de hacer los trajes en su casa, con asesoramiento, naturalmente, a que los haga Chari Brihuega (que tiene su homenaje merecido en el libro) a hablar con empresas de artesanos. Sin embargo, él reconoce que bastante tiene con lidiar con autor y grupo y que del dinero nunca se ha encargado aunque una vez lo acusaron de habérselo llevado. Fíjense cómo el recorrido carnavalesco que el libro nos propone nos hace ver la evolución de la figura de Subiela como si fuese el director de una empresa, pero no desde el punto de vista del peseterismo, no lo tomemos así, sino porque los tiempos han cambiado y él empezó en los ochenta cantando gratis en las peñas, pero con Los piratas ya ganaba una pasta. La ferocidad de estos nuevos tiempos hace, consideramos, que Subiela se vea desprotegido en bastantes situaciones y que incluso sufra una pérdida de autoridad que lo mermará para siempre: es el lobo que se lo quiere comer todo el que lo ataca al cuello porque ya no es tan necesario como lo hicieron ver. De nuevo, el capitalismo empuja aunque más puede Subiela montando una comparsa nueva que iba a comenzar en Barbate pero que termina con una curiosa mezcolanza autonómica. 
Así, uno de los puntos más interesantes es cómo el director en sus declaraciones y el narrador en sus observaciones nos tejen una red del tiempo que pondrá en alerta al carnavalero más avispado: dónde vamos, qué nos queda. Cuidado, porque es el mensaje del ecologismo carnavalesco. 

Pero, entonces, qué voy a leer

Un artefacto literario compuesto de un montón de cosas: un principio y un final novelado, una entrevista, unas contestaciones que el entrevistado no conoce, una nostalgia, una crítica carnavalesca, una vanagloria de ciertos autores, la explicación de algunas cuestiones que se nos han podido escapar... En definitiva, leerás literatura de la buena aplicada al Carnaval, es decir, a una pasión porque el libro, siempre lo he pensado, debería llevar la palabra PASIONES después de confesiones.